La evolución de la motivación humana y su influencia en los tres cerebros del equipo

 En Equipos y Liderazgo. Coaching con Lean para Organizaciones

Por Daniel Álvarez Lamas

La Teoría del Desarrollo muestra que a lo largo de la vida adulta se van desarrollando las diferentes etapas socio-emocionales o motivacionales*. Podemos señalar tres etapas a lo largo de la vida del ser humano:

  • En la primera busca la supervivencia,
  • En la segunda la adaptación a la comunidad
  • En la tercera etapa busca la autorrealización y trascendencia.

(* Ken Wilber explica muy bien que la división más simple sería en estas tres etapas (en su artículo “Introduction to the Integral Approach”). A los efectos de este artículo, me baso en la estructura de Robert Kegan, haciendo una unión de las etapas de autorrealización y trascendencia.)

La persona puede sentir estas tres diferentes motivaciones en cualquier momento de su vida, pero la teoría de las etapas señala que, en cada etapa, una de ellas es la predominante.

Los equipos, como organismo vivo, también pasan por estas tres etapas. En cada una se forma un nuevo cerebro del equipo (aplicando la metáfora que utilizo para describir el funcionamiento del mismo, que se explica en otros artículos).

Cada nueva etapa y cada cerebro del equipo enciende un tipo de motivación distinto en las personas. Esto es clave en la gestión del talento, pues la capacidad tanto de la persona como del equipo crece cualitativamente con cada nueva etapa.

En lo que estamos explicando se entiende que el rendimiento de una persona no es solo cuestión de que esté o no motivada, sino que rendirá de forma diferente según el tipo de motivación que tenga activada. Lo mismo ocurre con el equipo: cada nueva etapa de motivación tiene una influencia determinante en la fluidez del trabajo conjunto. Es como si fuera realmente un organismo animado por un alma distinta. El tipo de motivación del equipo y el de sus componentes están unidos.

Por tanto, los tres cerebros del equipo se van formando con cada una de las etapas de desarrollo motivacional del mismo. Describámoslas someramente:

  1. Supervivencia: la motivación es la de cubrir las necesidades básicas y la de acumular recursos para posibles carencias en el futuro. La competitividad individual es la principal estrategia en esta etapa, tanto dentro del equipo como hacia fuera.
  2. Adaptación a la comunidad: se confía en que los mecanismos de la sociedad o grupo (como la empresa o el equipo) aseguran las necesidades presentes y futuras. La motivación proviene del reconocimiento social, que puede venir del líder, del resto del grupo o del prestigio que proporcione pertenecer a ese grupo. El orgullo de pertenencia a un grupo es el mayor motivador.
  3. Auto-realización: en esta etapa lo que motiva al ser humano es sentirse libre para manifestar su mejor versión. El acuerdo social oprime este deseo y se ve impulsado a trascenderlo. Es la motivación del artista o el artesano dedicado en cuerpo y alma a su labor.  Su talento o vocación pide paso y descubre que puede auto-realizarse, aunque eso cambie algunas expectativas que la propia persona y los demás tenían para su futuro. Se convierte en líder de sí mismo/a y es capaz de asumir el liderazgo en el equipo.Busca el beneficio común desde la conexión con los propios valores y la congruencia con ellos.
  4. Trascendencia: La sensación de pertenencia a una inteligencia superior y de conexión con ella es aún mayor que la conexión con uno mismo/a. La principal motivación es la de contribución al futuro de la sociedad y la naturaleza. Se siente la necesidad de ser congruente con ello. Predomina la motivación de legado a tu familia, a tu equipo, a tu empresa, a la sociedad o al mundo. A efectos de este artículo, lo incluimos en la motivación de auto-realización.

Como el lector estará pensando, estas etapas son asimilables a la pirámide de motivación de Abraham Maslow, que también resaltaba esta jerarquía.

El hecho de que la evolución vital siga este orden implica que cada nuevo tipo de motivación es de mayor nivel o mayor complejidad que los anteriores. Esta mayor complejidad incluye una mayor capacidad mental.

La investigación que hemos realizado en Instituto Ben Pensante a partir de la Teoría del Desarrollo** muestra un resultado indudable:

A cada nuevo nivel de motivación le corresponde una mayor calidad de pensamiento.

Tanto en el nivel de Autorrealización como de Trascendencia, se desarrolla el denominado “pensamiento dialéctico”, un nivel de pensamiento objetivamente más evolucionado.

En esta nueva etapa de pensamiento, tal como hemos podido concluir en nuestra investigación “coaching 4 evolutions”, la persona es capaz de construir su pensamiento integrando otras ideas diferentes o incluso opuestas a la suya, creando soluciones de mayor calidad y complejidad, despertando lo que solemos llamar la “intuición”.

En la teoría de los tres cerebros del equipo, explicamos cómo la inteligencia colectiva del equipo atraviesa también unas etapas asimilables al ser humano, en las que desarrolla los distintos niveles de motivación y pensamiento.

En esas tres etapas se desarrollan, respectivamente, los tres cerebros del equipo:

  • Primer cerebro: el instinto. Se desarrolla en la etapa de supervivencia.
  • Segundo cerebro: el cerebro social. Se desarrolla en la etapa de adaptación a la comunidad.
  • Tercer cerebro: la intuición. Se desarrolla en la etapa de auto-realización y trascendencia.

La teoría de los tres cerebros propone al/la líder o coach que los distinga en su equipo y que sepa cómo desarrollar cada uno y el orden necesario para ello.

¿Qué es lo que está en juego? Muy sencillo: cada nuevo nivel de inteligencia colectiva producirá también un resultado de mayor creatividad, productividad y armonía en el equipo. El final de este camino es desarrollar plenamente el cerebro de la intuición, lo que habitualmente se denomina el equipo de alto rendimiento.

Puedes ver todos los artículos de los tres cerebros del equipo en http://universos.es/equipos-y-liderazgo-coaching-con-lean-para-organizaciones/

Deseamos proporcionar todo nuestro conocimiento adquirido a lo largo de nuestra experiencia y reflexión. Si ves alguna errata o algo que necesita de más explicación, por favor, escríbeme a daniel.alvarez@benpensante.com. Lo aprecio mucho para mejorar y además puedo aportarte alguna documentación más que aún no he publicado.

 

** Investigación publicada en la revista de Integral Leadership Review agosto-octubre 2015. http://integralleadershipreview.com

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